¿Qué hace a un coche realmente rápido? Para muchos un motor muy potente. Pero no para Colin Chapman, el legendario fundador de Lotus, autor de la famosa frase: “Prefiero un kilo menos que un caballo más”. Su filosofía era radical y simple: eliminar todo lo innecesario para lograr la máxima ligereza y agilidad. Una obsesión que le valió grandes éxitos, pero que también generó controversia y críticas por la seguridad de sus coches.
De hecho, su enfoque radical llevó a que sus coches de Fórmula 1 fueran considerados frágiles y peligrosos, una realidad que se hizo tristemente evidente con la muerte del campeón Jochen Rindt en 1970 a bordo de un Lotus 72. Sus creaciones con “efecto suelo” como el Lotus 78 y 79, si bien eran muy eficaces hubo quienes los consideraron peligroso, pues podían volverse inestables de manera súbita.
Obsesión por el peso
Colin Chapman tenía verdadera obsesión por el peso. Su famosa frase, que parece evidente, ya verás requiere explicación. Por un lado, la equivalencia de 1 kilo y un CV es figurada… deben ser más kilos para compensar. Aquí tienes toda la historia de Lotus.
Pero esta frase explica la filosofía de que la potencia te sirve para acelerar, pero el peso en una ventaja en aceleración, pero también en frenada y en paso por curva. Por lo tanto resulta más rentable esforzarse en aligerar el coche que en tener muchos caballos.
Este llevó a Colin a soñar y a fabricar coches con un minimalismo notable y con la ligereza como bandera. Había sido piloto y eso influye mucho en su marca: Lotus. El decía que no construía coches, construía máquinas de pilotar. En la búsqueda de esa esencia, la de ir más rápido con menos, nacieron algunos de los coches más fascinantes y, a menudo, más extraños de la historia del automovilismo.
Hoy te traemos a diez de los Lotus más interesantes que salieron de la mente de Colin Chapman. Algunos son de calle, otros de competición, pero todos con el “sello Chapman”.
Lotus Mark VI (1952)
Empezamos por el principio, o casi. El Lotus Mark VI no fue el primer coche que Chapman construyó, pero sí el primero que se vendió en serie. Fue el coche que convirtió su visión de “simplificar y añadir ligereza” en un producto comercial.
Lotus Seven (1957)
Si hay un coche que representa mejor que ninguno la esencia de Lotus, es el Seven. Nacido para reemplazar al Mark VI, este roadster realmente minimalista es todo un Lotus por excelencia. Sin lujos y sin concesiones a la comodidad. El Seven también se vendió en kit de nuevo y era poco más que un esqueleto con motor y cuatro ruedas. Su chasis de acero tubular y su carrocería de aluminio casi inexistente lo hacían increíblemente ligero. ¿Conoces la historia del Hispano-Alemán Mallorca?
Lotus Elite Type 14 (1958)
Mientras el Seven era la simplicidad en su máxima expresión, el Elite fue la elegancia y la innovación. Este coupé de dos plazas fue el primer coche de producción en serie del mundo con una carrocería monocasco de fibra de vidrio. Esta técnica era revolucionaria en la época, ya que permitía una estructura muy ligera y rígida. La carrocería pesaba tan solo 54 kg. El Elite no solo era innovador, era bello. Su diseño aerodinámico, obra de Peter Kirwan-Taylor, es uno de los más icónicos de la historia de Lotus.
Lotus Elan (1962)
El Elan fue la respuesta de Lotus a la necesidad de un coche deportivo de carretera algo, aunque fuese un poco, más que el Elite. Buscaban en éxito en las ventas y lo consiguieron con creces. El Elan es considerado por muchos como uno de los roadsters más importantes de la historia. Fue el primer Lotus de carretera con un chasis de acero con forma de tubo central, una técnica que se usaría en modelos posteriores.
Es una leyenda por derecho propio, un coche que influenció a toda una generación de deportivos, incluido el Mazda MX5 que se inspiró, sin tapujos, en el Elan.
Lotus 25 (1962)
El primer F1 de esta lista, porque la filosofía de Chapman no se limitaba a los coches de calle, fue la base de su éxito en la Fórmula 1. Y el 25 es el ejemplo perfecto. Fue el primer monoplaza de Fórmula 1 en utilizar un chasis monocasco de aluminio. Esta innovación estructural, que ahora usan todos, aunque con carbono y no aluminio, revolucionó el diseño de los coches de carreras.
Lotus 72 (1970)
Uno de mis Lotus favoritos, el 72 es uno de los monoplazas más exitosos y significativos de la historia de la Fórmula 1. Su diseño innovador fue obra de Colin Chapman y Maurice Philippe. Introdujo varias innovaciones clave, ganando los campeonatos de 1970, 1972 y 1973 con Jochen Rindt y Emerson Fittipaldi. Es un coche que definió una era.
Lotus Esprit (1976)
Volvemos a los coches de calle con el Esprit marcó un cambio de rumbo para Lotus. Y con un diseño nada menos que de otro genio: Giorgetto Giugiaro. Este coupé de motor central fue un superdeportivo en toda regla. Su diseño angular, en forma de cuña, lo convirtió en una estrella del cine. Debutó en la película de James Bond “La espía que me amó” donde se convertía en un submarino.
Lotus 78 (1977)
El coche que muchos especialistas consideran el F1 más influyente de la historia… me sumo a esa idea. El Lotus 78 popularizó la aerodinámica de efecto suelo en la Fórmula 1. La idea, desarrollada por el equipo de diseño de Chapman, era simple pero brillante: utilizar la forma de los pontones laterales para generar carga aerodinámica. El aire que pasaba por debajo del coche era acelerado en una forma de ala invertida, creando una zona de baja presión que literalmente pegaba el coche al asfalto. El resultado era un agarre en curva sin precedentes.
Lotus 88 (1981)
Para mí un coche “maltratado” por la FIA. Y es que este excepcional y original Lotus 88 nunca llegó a competir, pero para mí es un ejemplo de la genialidad de Colin Chapman. Con la prohibición de la aerodinámica de efecto suelo con faldones, Chapman buscó una solución. El 88 tenía dos chasis: uno interno, donde iba el motor y la cabina, y otro externo, que era la carrocería aerodinámica.
Lotus Excel (1982)
Un gran olvidado y que a mí, particularmente, me encanta. El Lotus Excel fue el último coche de producción de Colin Chapman antes de su muerte. Es un desarrollo del Eclat, pero con una mejora radical.
Conclusión
Colin Chapman no solo construyó coches, construyó una filosofía. Su genio fue tan grande, que muchos de sus rivales solo podían intentar copiarle. Falleció el 16 de noviembre de 1982 víctima de un infarto. DEP. Una pena, porque a sus 54 años os aseguro que Colin tenía mucho, muchísimo que aportar al automovilismo en general y a la F1 en particular… sin su fallecimiento, a lo mejor la F1 actual seria otra.

