Tengo idea de viajar con un coche híbrido enchufable, pero sin posibilidad de recargarlo. ¿Qué modo de conducción sería el adecuado?
Pregunta
Me gustaría que me dieseis algún consejo con respecto a viajar con un híbrido enchufable sin preocupaciones por la carga. Mi duda es la siguiente:
Me acabo de comprar nuevo un Ford Kuga híbrido enchufable con una autonomía homologada de 69 km y no tiene carga rápida. El coche tiene tres modos de conducción híbrido (con los dos motores), solo eléctrico o solo térmico. Todavía no me ha llegado el coche por lo que no lo he podido conducir en profundidad.
Supongamos que tengo que hacer un viaje de una semana de A Coruña a Almería (ida y vuelta) y no puedo cargar en destino por lo que sea. ¿Qué es lo mejor que puedo hacer?
Hasta incorporarme a autovía/autopista ir en modo híbrido y una vez en autovía poner solo el térmico. Pienso que esta opción el coche consumiría más, tendría menos potencia (igual en autovía no se nota demasiado) pero conseguiría menos degradación de la batería puesto que es más difícil que se descargue y, además, tendría batería parar moverme por el destino (en caso de mover el coche).
Ir en modo híbrido. El coche va cambiando de motor según lo va necesitando. Con esta opción el coche consumiría menos y tendría más potencia, pero no sé hasta qué punto se gastaría la batería como para llegar a destino con 0% lo que implicaría degradación de la batería y, además, tendría poca carga o incluso no tendría carga para la vuelta (en caso de no mover el coche por allí).
En ambos casos se trataría de conducir de una eficiente pero tampoco sin preocupaciones (si tengo que subir una cuesta y tengo que pisarle, se le pisa, por ejemplo).
En algún vídeo vuestro decís que lo mejor es ir en modo híbrido, pero claro, cuando tienes donde cargarlo y no es el caso.
Todo consejo ayuda.
Respuesta
Es una pregunta muy interesante que afecta a muchos usuarios de vehículos híbridos-enchufables.
Realmente, no están pensados para hacer largos viajes. En ellos se consume pronto la batería y le toca cargar con ella y con el motor eléctrico (en el completo sentido de la palabra) al motor de gasolina, con el aumento de consumo que supone el peso adicional.
Por eso es esencial aprovechar la hibridación en todo momento, especialmente si su vehículo recarga automáticamente la batería con las retenciones. Si no es así, sólo lleva un peso muerto.
El modo de conducción híbrido permite al sistema gestionar de la mejor manera posible la carga de la batería, cuando la hay. Si está a cero (que nunca llega, porque el sistema la protege), no pasa nada por usar el modo “térmico”. Por eso no se va a estropear la batería (aunque también se va degradando desde el primer día de uso). A veces hay un modo adicional que permite preservar la batería para cuando se llega a destino y sólo usarla en ciudad.
Es su decisión elegir el modo de conducción más adecuado en cada sección de la ruta. El cuadro le ofrecerá información al respecto para elegir la mejor opción posible.
Es importante cargar la batería a tope antes de iniciar un viaje. Pero, si no se puede, no se puede…

