El Seat Cupra GT es un coche a menudo olvidado… cuando es un coche muy especial. El único Gran Turismo de la marca, nacido para la competición, que llegó a montar una mecánica Lamborghini V10 y quizás, lo más importante de todo, que fue una semilla para la que hoy es una marca de éxito, Cupra. ¿Os apetece repasar conmigo su historia? Os aseguro que vale la pena…
Por cierto, que ya hablaremos de Seat y Cupra… Os lo prometo. Porque la cosa esta que arde: No os perdáis el consultorio, que algo cuento de esto. Y, quizás por ello, es buen momento para saber cómo comenzó todo. Se puede decir que los 90 fueron una época dorada para Seat, desde luego en el terreno deportivo. En 1996, en su segundo año de participación en el Mundial de Rallyes en la categoría de 2 ruedas motrices Seat vence el certamen con su Seat Ibiza Kit Car.
El primer Seat Cupra es de 1996
Y para celebrarlo lanzan el primer Seat Cupra en 1996 con motor 2 litros de 150 CV y afinado por la propia Seat Sport. Un coche que he podido probar en su momento y luego en varias ocasiones después y es, sin duda, el Seat Ibiza que más me gusta.
Cupra viene de “Cup Racing” y quería simbolizar que la pasión por la competición y la deportividad la podíamos disfrutar en nuestros coches del día a día… qué bien sonaba entonces, pero sinceramente, ahora suena tan bien como poco creíble.
Seat Sport, con el inquieto y muy competente Jaime Puig al frente, no para de hacer proyectos nacionales, internacionales, en rallyes y en circuitos. Francia y Europa en general era un gran mercado para Seat y para dar a conocer la marca, a comienzo de la década de los 2000 se les ocurre la brillante idea de participar en el Campeonato Francés de Superturismos, un certamen con un reglamente que permitía casi todo… y nace el Seat Toledo Silhouette con un chasis multitubular y equipado con un motor central V6 Biturbo de 3 litros y 30 válvulas, con una potencia superior a 470 CV. Consiguieron el subcampeonato gracias al piloto belga Vincent Radermecker.
Este coche lo pudimos ver en España, en nuestro campeonato de GT, con dos pilotazos, nada menos que Balba González-Camino y Miguel Ángel de Castro. Visto el resultado, Seat y especialmente Seat Sport deciden dar un paso adelante y hacer un verdadero GT, pero… ¿Qué pensaba el Grupo VAG, los dueños, de todo esto?
¿Qué pensaba el Grupo VAG de todo esto?
Ferdinand Piech, nada más y nada menos que sobrino del mismísimo Ferdinand Porsche comenzó su carrera, como no, en Porsche, pero luego fue fichado por VW, en realidad por el grupo VAG y llegó a ser consejero y presidente del consejo de administración entre 1993 hasta 2002, cuando fue sustituido por Bernd Pischetsrieder. Con él a los mandos, gran apasionado del Motorsport y de los coches, la marca Audi comenzó a competir de tú a tú con BMW y Mercedes, el grupo VAG se hizo con el control de Bentley y Rolls-Royce y en general, las marcas del grupo Seat incluida, se volcaron en la competición.
Con el apoyo de la central, que en ese momento pensaba que Seat podía ser la Alfa Romeo de Volkswagen y no quería cerrarla como ahora… otro video pendiente… y con el excelente equipo de Seat Sport con Jaime Puig al frente, Seat Sport decide crear el primer auténtico GT de la marca. ¿Y qué es lo primero que debe tener un GT que se precie? Pues una carrocería y una estética impactante y atractiva. Y Seat tenía un arma, no secreta precisamente, que era Walter de’Silva, uno de mis diseñadores favoritos.
Dos prototipos: el Salsa y el Tango
En los años 2000 y 2001 Seat había mostrado los prototipos Salsa y Tango, dos propuestas que eran atrevidas y que prefiguraban una nueva generación, pues recordemos que Walter de Silva fue el responsable del diseño de los Ibiza II, Córdoba, Altea, Toledo III y nada menos que el precioso y “eterno” Seat León I. Y como no, diseñó o participó activamente en el diseño del Seat Cupra GT que se presentó en el Salón de Barcelona de 2003… ¡que espectáculo! Un verdadero superdeportivo con alma de coche de carreras, no en vano estaba basado o al menos inspirado, en el citado Toledo Silhouette. Un Seat dispuesto a competir con Ferrari, Lamborghini o Porsche.
Seat Cupra GT
De este coche hay mucho que contar. Como digo tanto el chasis multitubular, adaptado a la nueva carrocería más baja y ancha, como el motor, eran derivados o inspirados en el citado Toledo GT. El motor era el V6 de origen Audi de 2.995 cm3, para los más entendidos diré que curiosamente de carrera larga, 82,5 x 92,8, con dos turbos Garret doble Intercooler y 475 CV a 6.200 rpm…
Contaba con un cambio secuencial nada menos que un Hewland de 6 marchas y diferencial autoblocante, tarado en aceleración a un 90 por ciento, casi como si fuese un kart. Los frenos eran AP Racing, de lo mejor del momento y el peso de apenas 1.100 kg.
El Seat Cupra GT no llegó tan lejos, pero sí tuvo una segunda oportunidad en 2006. Seat Sport cedió los coches de competición al eficiente equipo Sun-Red capitaneado por un ex Seat Sport, el ingeniero Joan Orús. Para adaptarlo al nuevo reglamento hubo que hacer algunas modificaciones de calado, como estrecharlo, pues era de una anchura notable, 2,11 metros, y se limitó a solo 2 metros exactos.
Y un pequeño detalle: Cambiar el motor original por un V10 atmosférico de 5 litros y cerca de 600 CV procedente de Lamborghini que ya en este momento, formaba parte del grupo VAG. Este coche consiguió un par de podios con nada menos que Gené acompañado de Vivancos… pero todos esperábamos más.
Conclusión
Ya sabéis que odio la frase esa que dice que “cualquier tiempo pasado fue mejor”. ¿Por qué? Porque como dice Woody Allen: “Me interesa el futuro -más que el presente añado yo- porque es donde voy a pasar el resto de mi vida”.
Pero, dicho esto, ¡que buenos tiempos cuando el grupo VAG apostaba por la competición, por los coches deportivos y por Seat como marca! Sí, soy de los que creo que hay que cuidar el medio ambiente, pero siempre digo lo mismo: No se pueden hacer coches que seduzcan y que, a la vez, sean eficientes.
La verdad es que historias como esta, en las que Seat hizo un coche para competir con Ferrari, Lamborghini o Porsche, veo muy difícil que se repitan ni con Seat, ni con Cupra… ¡ojalá me equivoque!
Coche del día
Hay veces que en el coche del día escogemos un coche imposible… pero en otras escogemos un coche que es posible comprar, pero que desde luego vale la pena… y ese es el cado de hoy, porque voy a escoger un coche que me encantaría tener: Un Seat León Cupra R 1.8 Turbo.

