SAAB, ¡te echamos de menos!

He escrito muchas veces, cuando probaba uno de estos coches, que Saab era una marca que valoraban y compraban los que sabían de coches. Y así era. ¿El motivo? Que eran coches de calidad, muy bien hechos, fiables, de buen comportamiento y, sobre todo, con mucha personalidad. Unos coches que, muchos aficionados, echamos de menos.

¿Y de dónde le viene esa personalidad? Muy sencillo, el motivo era que Saab no era un fabricante de coches que, además, hacia aviones, sino que era un fabricante de aviones que hacía coches. En 1937 había nacido la empresa Svenka Aeroplan Aktiebolaget con el objetivo de construir aviones. La II Guerra Mundial les vino bien por razones obvias, pero cuando terminó, bajó la demanda de aviones y es entonces cuando comienzan a pensar en fabricar coches.

Esto que comentamos de Saab como fabricante de aviones no es un detalle banal. Es clave porque no solo se refleja en la estética o el diseño exterior, sino que esta influencia llega a aspectos técnicos y mecánicos. Y eso es lo que vamos a ver en ese video, en cierto modo un homenaje a Saab, porque si te interesa la historia de Saab te la contamos con todo detalle en un video titulado “¿Qué fue de Saab? De los aviones, a los coches y a la ruina” que ya habéis visto casi medio millón de vosotros. Te lo recomiendo.

En aspectos como la aerodinámica, resistencia y ligereza de materiales, estructuras rígidas pero ligeras, motores de alto rendimiento, etc., la aeronáutica estaba por delante hasta tal punto que los ingenieros aeronáuticos eran demandaos no solo por las fabricantes de coches, sino incluso por los equipos de competición. Saab no tuvo que ir a ningún lado a buscar ingenieros aeronáuticos por un simple motivo: Todos sus ingenieros eran aeronáuticos sin experiencia previa en automóviles, más que la obtenida en la propia Saab. Y eso se notó desde el principio. ¿Y en qué se notó? Te contamos esta historia.

Ideas nuevas, coches diferentes

Los ingenieros digamos, “de coches”, cuando abordaban un nuevo modelo partían de soluciones técnicas que ya habían probado y funcionaban o de cosas que conocían de su competencia más próxima. No era el caso de Saab, cuyos ingenieros no habían diseñado nunca un coche y cuya competencia más próxima. Así que decidieron poner sus conocimientos sobre los aviones al servicio de los coches. Y lo hicieron en muchos aspectos. Vamos a ver los más destacados.

Aerodinámica de avión

Mientras las marcas de coches, en la búsqueda de la mejor aerodinámica no dejaban de inclinar más y más sus parabrisas, Saab utilizó una solución aérea: Parabrisas curvos tipo carlinga. Aquí tienes un vídeo sobre coches con motores de avión.

Nuevos materiales

Usaron materiales que era novedosos entonces, como el acero galvanizado, rígido y que no se oxidaba. Pero también recurrieron a nuevas formas de tratar y utilizar los materiales de siempre, con una carrocería-chasis muy particulares, rígidos y muy ligeros .

Ligereza

Una obsesión para cualquier ingeniero aeronáutico. Porque si en un coche el peso importa, en un avión ni te cuento. Este fue uno de los motivos por el que comenzaron usando motores de 2 tiempos, mucho más ligeros a igualdad de potencia que los de 4 tiempos. Pero en otras muchas cosas, como los capós, puertas o los propios asientos, se notaba la intención de tratar de ahorrar cada gramo que fuese posible.

Dirección precisa

La timonería y los reenvíos que requiere un avión para controlar los flaps y el timón de cola deben cumplir tres reglas: Ser precisos, ser suaves y ser indestructibles. Todas ellas cualidades perfectas para los sistemas de dirección de un coche.

Suspensiones robustas

Algo parecido sucede con las suspensiones de un avión, cuyas ruedas de soportar “0” kilos de golpe, y nunca mejor dicho, al aterrizar, soportan toneladas. La técnica de Saab en los puntos de giro y articulaciones de sus suspensiones procedían de los aviones. Por cierto, como la suspensión delantera de la Vespa. Y es que el diseñador de la Vespa original, Corradino D’Ascanio, era también ingeniero aeronáutico.

Puesto de conducción

Recuerdo que trabé amistad el director de una revista de aeronáutica. Tenía un Saab 900 y le pregunté cuál era el motivo por el que había comprado ese coche. Me dijo que las prestaciones, la personalidad y otras cosas, pero recuerdo que me dijo: “Y sobre todo el puesto de conducción que me recuerda a mi avioneta”.

Y me di cuenta de que era verdad. Era magnifico. Y luego inventaron el sistema denominado “Night Panel” por el cual, de noche, toda la instrumentación se oscurecía, se ponía casi negra, y solo se veía la velocidad y el régimen… ¡cómo me gustaría esto en los modernos coches llenos de pantallas que miras al conductor y parece que está rodando una escena de cine de lo iluminado que está!

Motores turbo

Como te decía Saab buscaba motores potentes pero ligeros. Y ya con el 900, cuando el 4 cilindros llegó a su techo pensaron que un 6 cilindros sería más grande y pesado, además de que resultaría caro de desarrollar. Y optaron por el turbo, una solución que en Europa solo se había utilizado en coches deportivos de altas prestaciones, como sabéis en el BMW 2002 Turbo y en el Porsche 911 Turbo. Saab fue la primera marca de coches europea que recurrió al turbo no tanto buscando prestaciones puras, sino por su relación entre tamaño, peso y potencia frente a un motor mayor… criterios muy “aeronáuticos” como veis.

La conclusión es muy sencilla y da título a este video: Saab, te echamos de menos. Echamos de menos coches con personalidad y diferentes, como siempre fueron los Saab… va a ser cierto eso que decían las abuelas en España, “siempre se nos van los mejores”.

Coche del día

El Saab 900 Turbo “Friction Tester” que desarrollo Saab para hacer pruebas con diversos sistemas de aterrizaje para aviones, desde neumáticos a sistemas de control tipo ABS.

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