Sí, ya hemos hecho vídeos de coches raros y de motores raros, pero te doy mi palabra: Este supera a todos los demás. Te aseguro que te voy a hablar de sistemas de propulsión no solo que no conocías, sino que ni siquiera imaginabas… ¿Aceptas el reto?
Ya sabéis que ese juego de palabras que oí a la poetisa Gloria Fuertes, de “ingeniero ingenioso” es para mí casi un mantra: Que otra cosa puede tener un ingeniero sino ingenio. Hay infinitas muestras de ello, especialmente en el mundo del motor, pero las que vamos a ver aquí denotan una imaginación sin límite porque, como te he anticipado al comienzo no solo es que no las conozcas, es que no te las imaginas.
Así que vamos a comenzar por esta lista… Hago una advertencia: Son sistemas de propulsión capaces de mover un vehículo, pero no en todos los casos se puede hablar de motores… ya entenderías a que me refiero. A ver cuántos conocéis…
“Motor” de inercia
Todo el mundo sabe que es un volante de inercia: Una pieza generalmente metálica en forma de disco de cierto peso y que “guarda” energía en forma de inercia.
Se habla de “motor de inercia” pero es erróneo, porque estos motores no producen trabajo, sino que guardan ese trabajo, son una especie de “almacén de energía”. La idea es hacer un coche que en vez de motor lleve un enorme volante de inercia que puedes usar para mover el coche…
¿Te parece imposible? Pues no lo es, porque en 1982 ya General Motors diseñó un prototipo funcional que fue abandonado por dos motivos: La bajada del precio del petróleo y las mejores en eficiencia de los motores térmicos. Volvo probó estos sistemas como alternativa al coche eléctrico… dejabas al coche “cargando” por la noche, gracias a un motor eléctrico conectado a la red que movía un gran volante de inercia en una cámara sellada al vacío. Al día siguiente ya lo tenias cargado…
“Motor” de aire
¿Te imaginas un motor que funcione con aire? En este caso tampoco es un motor en sí, sino un almacén de energía. Pues no hace falta que te lo magines, porque ya existe. A principios de los años 2000, la empresa MDI gracias al ingeniero francés Guy Nègre, presentó un propulsor de aire comprimido. Se trata en realidad de otro sistema de almacenar energía, pues gracias a la electricidad comprimías aire que podía mover luego el coche gracias a un sistema de pistón y embolo… en vez de explosiones, metías directamente aire comprimido.
No es ninguna tontería y en 2015 el grupo PSA mostró un sistema mucho más avanzado como alternativa a los eléctricos urbanos. Tened cuenta que el problema de la energía eléctrica es almacenarla en un coche, y en estos usabas la electricidad procedente de la red… Me parece una buena idea.
Coches solares
Seguimos retando a la imaginación: ¿Te imaginas un coche que para funcionar solo necesite sol? ¡En algunas zonas de España serían ideales! La luz solar produce energía que mueve un motor eléctrico. No te los tienes que imaginar, porque estos coches ya existen. Y no uno ni dos.
La firma alemana Sono Motors diseñó un modelo que además pretendía ser accesible económicamente. El modelo existía lo que sucede es que esta firma, para financiarse, había previsto un sistema de reservas y con ese dinero iniciar la producción del Sono Sion… la cosa acabó en 2023.
Pero no pierdas la esperanza, porque marcas tan serias como Audi, Mercedes, Nissan, Tesla, Toyota e incluso Lucid Air están trabajando en modelos así. Ten en cuenta que no tienen por qué ser 100×100 solares, sino contar con plazas que cuando producen energía, recargan tus baterías…
“Motor” de goma
No me refiero a un motor que este fabricado con goma elástica, sino a motores, mejor almacenes de energía, a base de gomas. El sistema no puede ser más simple: un mazo de goma está sujeto a una parte fija por un lado y a otra móvil por el otro. Giras la parte móvil haciendo “estirar” las gomas y cuando sueltas, pues el eje gira en sentido opuesto.
¿Te parece de chiste? Pues la empresa Cirin de Pasadena ha fabricado un coche, en realidad más bien un juguete escala 1:1, con un motor de este tipo. Lo han construido con una impresora 3D, kilos de plástico, unos cuantos tornillos, un mazo de gomas y muchísima imaginación. Y ¡ojo! que superaba los 50 km/h… pero mejor, no hablemos de autonomía, por favor. Lo ha traído aquí como curiosidad, desde luego no como alternativa.
Motor de agua
¡El motor de agua existe! ¿Qué no te lo crees? Pues te digo que sí. Solo necesitas convertir el agua en combustible y entonces la cosa cambia. Y es que si añades boro al agua la conviertes en combustible. Esta era la base del motor que en los años 70 presentó Arturo Estévez Varela, que causó mucha expectación. El boro reacciona con el agua produciendo hidrógeno… el problema es que el boro es escaso y caro, tanto como más de 2.000 euros el kilo. Así que en un coche con motor de agua recorrer 100 km te costaría entre 1.500 y 2.500 euros.
Motor de leña
No podía cerrar este video sin hablar de un sistema muy eficaz y muy moderno… tan moderno como de hace más de 100 años. Y es que, en 1920 Georges Imbert diseño un sistema para conseguir gas a partir de la madera o de casi cualquier cosa que ardiese.
Más tarde en 1936 Louis Libault mejoro el sistema y lo patentó como “Gazauto” y consiguió un éxito notable en momentos de escasez de gasolina, como durante e inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial. Y aún antes en España.
Lo bueno de este sistema es que lo podías acoplar a cualquier coche de motor convencional. Mediante una reacción conocida como “pirólisis” quemando madera conseguías gas con el que alimentar un coche convencional…
Las prestaciones mermaban, según el sistema, poco o mucho. Y había que echar madera con frecuencia… pero podías tener un coche de gasolina que se movía sin gasolina… en según qué momento, todo un logro.
Conclusión
¿Son o no ingeniosos los ingenieros? ¿Eran o no eran raros estos sistemas de propulsión? Y sobre todo, sed sinceros con vosotros mismos, ¿cuántos conocíais?
Para mí es un reto sorprenderos y en este video, espero haberlo conseguido… os leo en comentarios.
Coche del día
En un video de rarezas me he dejado un as en la manga y el coche del día es el Aptera. Este vehículo obra de Aptera Motors, es un modelo eléctrico equipado con paneles solares de tan solo 4,36 metros de largo y tres ruedas.
Contará con dos opciones de motor, 136 CV y 204 CV, y tres tamaños de batería diferentes: 40, 60 y 100 kWh. Con la más grande el Aptera anuncia hasta 1.600 kilómetros de autonomía gracias a la “trampa” entre comillas, de los hasta 64 km de autonomía diaria que pueden añadir a la batería sus paneles solares.

