Tengo un Mazda MX5 y tengo dudas si merece la pena cambiar el diferencial original por uno LSD Autoblocante. ¿Lo podría hacer yo?
Pregunta
Tengo un Mazda MX5 NB 1.6 del año 2000 (primera generación) y tengo la duda de si realmente merece la pena cambiarle el diferencial abierto y colocarle un LSD.
He visto en foros que sí merece la pena, pero teniendo en cuenta que es el modelo con el motor pequeño me crea dudas si se notará.
Yo soy un conductor que le gusta la conducción deportiva y varias veces el coche se me ha quedado patinando la rueda interior por esta razón me planteo el cambio.
La otra duda que tengo es que opciones tengo para hacer el cambio, porque de segunda mano encuentro muy pocos y caros (y no sé cuál es su estado). Los estoy buscando de tipo Torsen.
Mi otra opción es instalar otro autoblocante que he localizado en internet. Se supone que va en la carcasa del diferencial abierto, por lo que habría que desmontarlo entero.
¿Es un trabajo complicado? Ya que me gustaría hacerle el cambio yo ya que tengo experiencia en la mecánica (correas de distribución, reglaje de válvulas a la moto, etc) y no sé si hace falta alguna herramienta específica o algo. ¿O es mejor ir a un taller?
Respuesta
Efectivamente, las versiones mejor equipadas del Mazda MX5 y Miata N/A y N/B llevaban diferencial autoblocante.
Este accesorio no tiene nada que ver con la cilindrada o la potencia: es una mejora muy sustancial de la tracción y de la conducción del coche. Máxime cuando se trata de un propulsión trasera.
Un diferencial Mazda original es lo ideal. Un Torsen específico para MX5 que quepa en la caja del diferencial abierto es una opción igualmente buena. No requieren reglaje, son progresivos y actúan sólo cuando son necesarios.
Montar otro tipo de autoblocante (por ejemplo de discos) es mucho más complicado mecánicamente y pueden no ajustar. Su calibración es para especialistas y a veces hay que abrirlos varias veces hasta dejarlos a gusto del conductor… Poco recomendable para simple uso en carretera.
El problema del diferencial no es desmontarlo ni montarlo, sino ajustarlo. Hace falta un especialista para engranar el piñón con la corona y se requieren aparatos de medición, experiencia y habilidad adquirida con años de práctica. O no, y quedará probablemente mal y se desgastarán los dientes.

