Ya habrás visto que el Alpine A110 GTS ha sido nuestro “Coche del Día”. Pero un coche como este, que marca el fin de una era para Renault y para los deportivos de pura cepa, merece que lo analicemos a fondo. Aunque, te lo adelanto ya: es muy difícil mantener la cabeza fría cuando tienes las llaves de un coche de 300 CV que pesa poco más de 1.100 kilos y tiene el motor en el sitio donde siempre debió estar.
No olvidemos que este A110 GTS de 2026 no es solo una versión más. Es parte de la tirada final antes de que la factoría de Dieppe detenga las máquinas para dar paso a la inevitable electrificación. Es un coche que nace con la etiqueta de “Instant Classic”. Y si quieres saber por qué, sigue leyendo, pero te aviso: como empieces a hacer números, estás perdido.
Un poco de historia: De Jean Rédélé al Siglo XXI
Para entender qué es este GTS, hay que mirar hacia atrás, concretamente a 1961. Fue entonces cuando Jean Rédélé presentó el Alpine A110 original, la “Berlinette”. Aquel coche no era un ejercicio de fuerza bruta, sino de inteligencia: Chasis de viga central, carrocería de fibra de vidrio y motores Renault de los humildes R8 aunque potenciados y que, gracias a un peso pluma, convirtieron al pequeño A110 es un gigante de los rallyes.
Ganar el primer Campeonato Mundial de Rallyes en 1973 frente a marcas con mucha más potencia fue el doctorado de Alpine. En España le tenemos un cariño especial porque, entre 1967 y 1978, la factoría de FASA en Valladolid fabricó versiones propias que hoy son piezas de colección codiciadísimas.

Cuando Renault decidió resucitar la marca en 2017, el riesgo era enorme. Podrían haber hecho un coche de marketing, un “disfraz” sobre una base de Mégane. Pero no. Hicieron un coche de autor. Y este GTS de 2026 es el refinamiento máximo de esa idea original: ligereza, agilidad y una conexión con el conductor que hoy, simplemente, no existe en el mercado.
El “Restomod” que salió de fábrica
A veces las marcas intentan replicar el pasado y les sale una caricatura. No ha sido el caso de Alpine. El A110 GTS 2026 mantiene esa silueta inconfundible, con los cuatro faros delanteros redondos, que ahora son Full LED, y esa caída de techo tan característica.
Este GTS tiene carácter. Esta versión hereda elementos del radical A110 R. Si te fijas en la unidad de nuestra prueba, verás el Kit Aero opcional: una lámina delantera de carbono y un alerón trasero que no están ahí por estética, sino para mantener el coche pegado al suelo cuando pasas de los 200 km/h.

El fondo es plano, como en un Fórmula 1, y termina en un difusor trasero funcional que enmarca la salida de escape central. Es un diseño que recuerda al pasado, sí, pero que utiliza la tecnología de 2026 para ser eficiente. Es, en esencia, un Restomod oficial.
Técnica: El motor en su sitio (Perdona, Porsche)
Vamos a lo importante. El corazón de este aparato es un bloque de 1.8 litros turbo que rinde 300 CV y un par de 340 Nm. A algunos les parecerá poco en un mundo de compactos eléctricos de 500 CV, pero aquí es donde entra la magia de la relación peso-potencia. Con solo 1.110 kg en vacío, este coche se mueve con una alegría insultante.
Os doy algunos datos Técnicos Relevantes:
- Aceleración 0-100 km/h: 4,2 segundos.
- Velocidad Máxima: 250 km/h (limitada).
- Transmisión: Automática de doble embrague (DCT) de 7 relaciones.
- Reparto de pesos: 44 por ciento delante y 56 por ciento detrás.
Y aquí es donde tengo que decir algo que a lo mejor no gusta en Stuttgart. Siempre hemos dicho en Garaje Hermético que el Porsche 911 es un coche excelente, pero que lucha contra las leyes de la física al llevar el motor “colgado” por detrás del eje trasero. Porsche se empeña en decir que esa es su esencia, pero lo cierto es que Alpine ha tenido la valentía de poner el motor donde dicta la lógica: en el centro.

El A110 GTS es neutro. Y cuando digo neutro, lo digo con mayúsculas. No es subvirador a la entrada ni sobrevirador a la salida a menos que tú lo busques deliberadamente. Simplemente, dibuja la curva. No traza, dibuja. Es tan eficaz que las ayudas electrónicas apenas intervienen, porque el chasis es tan bueno que no necesita “vigilancia” constante que intervengan en la conducción para mantener la trayectoria.
Mini Comparativa: Alpine A110 GTS vs. Porsche 718 Cayman
Si estás mirando el Alpine, es imposible que no tengas en el radar al Porsche 718 Cayman. Son los dos últimos mohicanos de los deportivos centrales, pero sus filosofías son mundos aparte. Te lo demuestro con este cuadrito.
| Característica | Alpine A110 GTS | Porsche 718 Cayman (Base/T) |
|---|---|---|
| Peso | 1.110 kg (El rey de la dieta) | ~1.400 kg (Casi 300 kg más) |
| Potencia | 300 CV | 300 CV |
| 0-100 km/h | 4,2 s | 4,9 s (con PDK) |
| Sensaciones | Un bisturí, ligero y nervioso. | Más aplomado, “más coche”, pero menos ágil. |
| Maletero | Testimonial (100L + 96L) | Mucho más práctico (150L + 275L) |
Veredicto rápido: El Porsche es mejor “único coche”: Probablemente está mejor construido, es más silencioso y más práctico para viajar. Pero si lo que buscas es el placer de conducir por el placer de conducir, el Alpine se lo merienda.
El Cayman se siente pesado y algo “soso” de motor en comparación con la rabia del 1.8 francés empujando una masa tan pequeña. Alpine ha dado una lección de física: menos peso siempre es mejor que más potencia.

Balance Económico: ¿Es caro o es una inversión?
Hablemos de dinero, que es lo que te separa de tener uno en el garaje. El Alpine A110 GTS 2026 tiene un precio de salida en España de unos 83.400 euros.
A priori, puede parecer mucho. Pero hay que mirar la letra pequeña.
El Equipamiento: El GTS viene “hasta arriba”
Frenos Brembo de 320mm, escape deportivo, llantas GT Race de 18 pulgadas, sistema de audio Focal… Si intentas equipar un Cayman al mismo nivel, la factura sube otros 15.000 euros.

La exclusividad
Esta es una serie numerada. Renault ya ha confirmado que la producción termina este año. No habrá más.
Revalorización
Históricamente, los Alpine mantienen muy bien su precio. Pero al ser el último de su especie y tener una tirada tan corta, estamos ante un valor seguro. Es un coche que, si lo cuidas, en cinco años podría valer más de lo que pagaste por él.
Conclusión: La peligrosa adicción de Alpine
Renault ha sido valiente rescatando una marca legendaria con un concepto puro, mientras que otros se han vuelto “cobardes” aferrándose a configuraciones por miedo a perder ventas. Este A110 GTS es la culminación de esa valentía. Es un coche que se siente vivo, que te comunica cada imperfección del asfalto y que te hace sentir mejor conductor de lo que realmente eres.

Mi consejo final es sencillo: No lo pruebes. De verdad, no lo hagas. Porque en cuanto sientas la ligereza de la dirección y oigas el silbido del turbo justo detrás de tu oreja, vas a empezar a mirar qué coche puedes vender o cuántos plazos te quedan de la hipoteca.
El Alpine A110 GTS crea una adicción para la que no hay tratamiento, y lo peor es que, para cuando quieras darte cuenta, ya habrán dejado de fabricarlo.

