El día que descubrí el periodismo

Este es un vídeo que probablemente no haría en abierto. Cuento cosas, interioridades y dinámicas de empresas que solo me siento cómodo compartiendo con vosotros, los amigos “de verdad” del Área de Miembros. No pretendo sentar cátedra ni decir que soy el mejor, pero tras más de 40 años en la profesión, creo que estas reflexiones os pueden interesar, tanto si os dedicáis a la comunicación como si sois apasionados de cómo se cuentan las historias.

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Desde 1982

Mi carrera comenzó en 1982. Pasé por muchas fases: haciendo modelismo, cubriendo carreras y finalmente como probador. Durante mucho tiempo, mi identidad era esa: me sentía un buen probador de coches. Llegué a ser Director Técnico de uno de los semanarios más importantes del momento. Teníamos medios que hoy sonarían a ciencia ficción.

Pero el verdadero punto de inflexión, el día que me sentí periodista con todas las letras, llegó tras una crisis. La editorial se planteó cerrar la revista o darme una oportunidad. “¿Dejamos a este chico al mando?”, pensaron. Apostaron por mí. Cambiamos el enfoque y logramos doblar las ventas. Ahí entendí que probar un coche es técnica, pero contarlo es periodismo.

Los 10 consejos de Máximo

De esa experiencia, y de mi paso posterior por la radio, la televisión y el nacimiento de Internet, he destilado estos 10 consejos de Máximo:

  • El lector es el rey: No importa lo que me guste a mí. Lo único relevante es lo que le interesa a quien está al otro lado.
  • La tiranía del titular: Primero el titular, luego lo demás. Si no tienes un gancho (como aquel famoso “¿No compre Diésel?”), nadie leerá tu análisis.
  • El efecto “vecina del quinto”: Hay que hacer la información accesible. A veces, un Audi naranja con una chica al lado comunica más y mejor al público general que una ficha técnica árida.
  • La improvisación se prepara: Para poder improvisar con soltura delante de una cámara o un micrófono, primero tienes que haber programado y estudiado todo al milímetro.
  • Innovación: ¿Nadie lo ha hecho antes? Esa es la mejor razón para hacerlo tú.
  • La velocidad: El que da primero, da dos veces. En el periodismo, la primicia tiene un valor incalculable.
  • Credibilidad y contrastes: Tu firma es tu garantía. Contrastar la información es lo que separa los rumores de las noticias.
  • Periodismo por delante: No somos meros conductores que escriben. Somos periodistas especializados en motor. El enfoque debe ser informativo, no solo sensitivo.
  • El filtro del experto: El primer fallo de novato es querer contarlo todo. No puedes abrumar. Tu trabajo es filtrar y dar lo importante.
  • Estructura inversa: El periodismo no es una novela. Olvida el esquema escolar de “planteamiento, nudo y desenlace”. En nuestra profesión es al revés: lo más importante se cuenta al principio.
  • El soporte audiovisual actual es aún más cruel debido a la linealidad y el efecto “zapping”, pero estas bases se mantienen.

Para terminar, os dejo con algunas frases que resumen mi filosofía laboral: “Un buen periodista es el que tiene una buena historia que contar“, “Un buen periodista no es el que sabe, sino el que sabe quién sabe”, y una regla de oro que no es mía, pero sigo a rajatabla: “Antes la muerte que la fuente”.

Espero que estas reflexiones personales os sirvan. Gracias por estar ahí y permitirme seguir disfrutando de esta profesión.

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