Los coches turbo de geometría variable son comunes en los motores diésel, ¿por qué no en los de gasolina?
Pregunta
¿Por qué los vehículos de nafta o gasolina no usan turbos de geometría variable, algo tan común en los diésel?
Respuesta
El turbo de geometría variable es muy antiguo, pero cuando este sistema de sobrealimentación empezó a aplicarse a motores de automóvil en los años ’70, sólo se empleaban de álabes fijos.
Con el paso de las décadas, los de geometría variable se han ido incorporando a los motores térmicos, cualquiera que sea su combustible. Ese cambio de disposición interior de la turbina permite variar el flujo de aire y hacer menos brusca la respuesta al acelerador.
La introducción de la electrónica desde los años ’90 ha permitido afinar hasta límites infinitesimales tanto la inyección de combustible como la geometría interior del turbo, proporcionando la potencia necesaria a cualquier régimen de giro del motor. Algo que en el pasado sólo se conseguía con turbinas grandes o pequeñas. Ahora una vale para todo.
Creemos que te han informado mal: Estos dispositivos móviles se emplean incluso más en propulsores de gasolina.

