El TT ha muerto. Audi, ¿por qué?

El Audi TT es un caso de éxito. Más allá de sus ventas, más allá de sus resultados deportivos, el TT colaboró decisivamente a que Audi ofreciera algo de lo que carecía hasta la llegada de este coche en 1998. Esto no lo digo yo, lo dijo en su momento el diseñador jefe de Audi, Peter Schreyer.

Os aseguro que pocos coches conozco tan bien como el TT en todas sus generaciones. Vi en directo debutar el prototipo en el Salón de Fráncfort de 1995, fui a su presentación internacional, lo probé a fondo… y acabé siendo propietario de uno de ellos, nada menos que un TTS.

Reemplazado por un coche eléctrico

Y en 2019 Abraham Schot, nombrado con urgencia en 2018 anunció que Audi dejaría de fabricar el TT para, literalmente, “ser reemplazado por un coche eléctrico”. Para mi uno más de los errores del Grupo VAG.

Este TT ha sido víctima de la electrificación, como tantos otros buenos coches. Y por eso, desde ya, os anunció que haremos un video que se titulara así: “Modelos víctimas de la electrificación”. Ya estamos trabajando en ello y el TT ocupará un lugar importante en ese video.

A mediados de los 90, Audi ya hacia muy buenos coches. Su gama se estructuraba básicamente en los 80 y 100, coches excelentes, pero poco emocionantes. BMW ofrecía coches con marcado acento deportivo mientras que Mercedes era la marca Premium por excelencia… Lexus acababa de nacer y nadie esperaba lo que paso después.

Coches que convencían, pero no enamoraban

En ese panorama los Audi eran coches que convencían, pero no enamoraban. Y la marca quiso cambiar eso. Primero lanzó en 1994 el A8, un verdadero cochazo con su carrocería de aluminio y que marcaba en nuevo rumbo en cuanto a denominaciones: El 80 sería A4 y el 100 seria A6.

Ya tenían una berlina de lujo, pero paralelamente estaban trabajando en un coche deportivo que rejuveneciese a la marca y que transmitiese emoción a ese modelo y a toda la marca…

Los tiempos de Quattro ya estaban lejos… había que pensar en algo y en 1995 vemos el resultado de esos trabajos. Y 3 años después nace como coche de producción.

Tres generaciones del Audi TT

Antes de comenzar os hago una advertencia: En todas partes verás que se habla de 3 generaciones del TT, la primera que va de 1998 a 2006, la segunda desde 2006 a 2014 y la tercera desde 2014 a 2023. Para mí la tercera es una puesta al día de la segunda; también la primera tuvo un restyling en el 2000, pero no se la considera una generación distinta. Por lo tanto solo voy a considerar dos generaciones.

La producción del Audi TT arranca en Győr, Hungría, en 1998. La verdad es que se complicaron un poco la vida, pues las carrocerías pintadas se transportaban en ferrocarril desde Ingolstadt a la factoría húngara, donde se llevaba a cabo el ensamblaje final del vehículo. En 1999, se introduce la versión descapotable, el Audi TT Roadster, con un techo retráctil de lona y un interior biplaza.

Desde un Audi A3

Aunque veáis tan bonito al primer TT lo que se escondía debajo era la plataforma del Audi A3 que a su vez era la del VW Golf IV. Y, por cierto, la del Seat León I, bien conocida por todos. De hecho, la mayor parte de sus motores eran los mismo que el Golf, con el magnífico 1.8 de 20 válvulas y turbo en versiones de 150 y hasta 225 CV. Y no faltaba la tracción total Quattro, pues si bien es cierto que la fama del original Audi Quattro estaba lejos, Audi había cuidado y muy bien esa denominación, un gran acierto.

También heredado de Volkswagen le llegó el motor VR6 de 3,2 litros y 250 CV, un motor con la virtud de su compacidad, que le permitía entrar en el vano motor de estos coches, pero que nunca fue un motor brillante. Malo no fue, pero brillante, tampoco.

Un coche con poco aplomo en la conducción

Pude probar este modelo en todas sus versiones en Alemania, a más de 250 Km/h y en circuito. Y recuerdo que la gran mayoría de la prensa coincidimos en una crítica: A alta velocidad carecía del aplomo de otros coches, incluso del propio Golf. Esto se ha olvidado, pero la verdad es que a 200 km/h las rachas de viento, aunque fuese flojo, daba una sensación de flotación al volante y en circuito, en curvas rápidas, la trasera se sentía ligera… demasiado ligera.

Esto era más evidente en las versiones más potentes, pero deslucía a un modelo que era bonito, eficaz, con muy buena motricidad y comportamiento deportivo. Y Audi lo arregló en el año 2000, a algunos os parecerá que lo solucionó rápido y a otros, como a mí, lento. ¿Qué hicieron? Tres cosas evidentes: Retoques en la suspensión, sobre todo endurecerla un poco, recurrir a la electrónica, con un nuevo control de tracción y poner un alerón. Curiosamente, esto fue lo más criticado, pues de alguna manera rompía la armonía del diseño original.

Yo tuve uno

En 2006 aparece la segunda generación y apenas 2 años después me compré un TTS del que guardo un magnífico recuerdo. ¿Por qué me deshice de el tras solo 3 años? Porque me despidieron… si quieres saber los detalles hay un vídeo, ¡el único que no habla de coches en este canal! Donde cuento mi despido, incluido lo relacionado con el coche, con todo lujo de detalles… pero te tendrás que hacer miembro.

Como digo para mí el TT de 2014 no es una nueva generación, pues incluso estéticamente no es fácil distinguir uno u otro. Por fuera, porque por dentro sí, pero en mi opinión para peor: El “virtual cockpit” con tablero digital me gusta menos que el tradicional… soy así…

Nace en 2016 los RS con motor de 5 cilindros, 2,5 litros y turbo potenciados a 400 CV y por supuesto con cambio DSG de 7 velocidades y tracción total. Este me gustaba más que el mío, pero no existía cuando me lo compre… y no me hubiese llegado el dinero.

El Audi TT no tuvo, ni de lejos, la intensa y exitosa vida deportiva de su antecesor, el Quattro. Pero tuvo sus días de gloria en el campeonato alemán de turismo o DTM a partir de su “regreso” en el año 2000. El Audi TT-R DTM contaba con el apoyo de la fábrica, pero no era un equipo de fábrica, sino del preparador especialista en Audi ABT que no lo hizo nada mal, frente a una feroz competencia, entre ellos Mercedes y Opel. Consiguieron meter bajo al capo del coche un motor V8 de 455 CV y mantener el peso mínimo exigido por el reglamento, 1.080 kg. Ganó la edición de 2002 y era un coche, sino bonito, si impresionante.

Un coupé bonito, relativamente asequible, que iba muy bien, diferente y emocionante… que había tenido éxito, se calcula que su producción llegó a casi 700.000 unidades… y va Audi y se lo carga… ¿por qué?

Es verdad que hay algo peor que la muerte, por ejemplo, en las películas de “zombis” cuando se adueñan de tu cuerpo… prefiero que se haya cargado el TT a que lo convierta en únicamente electrico… Audi.

Siempre quedaran coches usados y hoy por hoy todavía quedan marcas, la mayoría lamentablemente japonesas, que siguen ofreciendo deportivos… pero Audi ya no. Qué pena.

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