Tengo un Seat Arona de 2018 y mi mecánico me ha dicho que no debo cambiarle la correa de distribución. ¿Es verdad que no se reemplazan?
Pregunta
Os escribo porque tengo una duda con mi Seat Arona y me gustaría saber vuestra opinión. Se trata de un Seat Arona del 2018, con motor gasolina 1.0 (999 cc), 95cv (70 kw), y que ahora mismo tiene 120.000 km.
El tema es la correa de distribución, ya que tengo informaciones contradictorias. En la revisión de la casa oficial, el mecánico del concesionario me dijo que no hace falta cambiar la correa de distribución en este modelo de coche. Esto me extraño y contacté con un mecánico de confianza y me dijo que debería cambiarla a los 100.000 Km.
¿En este caso, vosotros qué recomendáis? ¿Recomendáis cambiarla o es un gasto innecesario?
Respuesta
Las correas de distribución deben cambiarse cuando indique el manual de mantenimiento del coche. Si se trata de cadena de distribución, generalmente no hay que hacerlo nunca, si no presenta un desgaste especial.
El problema de que una correa se rompa es que destroza las válvulas en un instante y provoca una grave -y costosa- avería de motor. Por eso hay que estar tan atento a su sustitución. Más vale prevenir que curar.
El Grupo VAG equipa a una parte de sus motores de correas de distribución de “larga duración” que llegan hasta los 300.000 Km. Pero debe comprobar que la suya sea de éstas. En caso contrario, debería haberla cambiado antes de los 100.000.
Lo mejor que puede hacer es leer el manual que le entregaron con el coche y luego consultar en un Servicio Oficial de la marca (mejor en otro diferente, para comparar). Ellos saben mejor que nadie cuándo y cómo.

